La fisioterapia avanza a paso rápido hacia el futuro, cada vez ofrece soluciones más efectivas en la rehabilitación de los pacientes, y es que cada año se descubren nuevas técnicas y equipos que introducen mejoras en los tratamientos.

Es muy común que muchas de estas novedades provengan de la fisioterapia deportiva, puesto que es precisamente en el marco de la de la alta competición donde más se investiga y avanza para después introducirse estas mejoras en el trabajo del resto de fisioterapeutas.

Los últimos avances en fisioterapia consisten en la mejora de los equipos y la combinación de técnicas especializadas en tratamientos novedosos y más eficaces, que llevan a acortar de manera significativa los tiempos de recuperación, ayudando además a la prevención y a la calidad de vida.

Es importante recordar que la fisioterapia puede hacer uso de la masoterapia (masajes), la kinesoterapia (terapia por el movimiento), la termoterapia (infrarrojos, parafina, microondas), drenaje linfático, los ultrasonidos, láserterapia, estiramientos o hidroterapia (mediante el uso del agua).

Actualmente, las técnicas terapéuticas más usadas son las terapias manuales. Algo que en los últimos años se ha visto reforzado con los avances en investigación y electromedicina. Entre las terapias más populares y utilizadas podemos destacar:

La osteopatía: se trata de un sistema de técnicas para tratar las disfunciones en la columna vertebral, articulaciones, sistema nervioso, sistema muscular, vísceras o cráneo. Se trata de un tratamiento que obliga a trabajar de forma conjunta todos los sistemas del cuerpo, de tal manera que un trastorno en un sistema puede afectar al funcionamiento de los otros. De este modo, se busca recuperar el equilibrio corporal perdido a través de diversas técnicas terapéuticas como manipulaciones articulares o de movilización. Técnicas miofasciales: este tratamiento se enfoca en la recuperación de lesiones del aparato locomotor. Se trata de un masaje sobre el tejido conjuntivo, que implica trabajar sobre el músculo y la fascia envolvente.

Por otro lado existen terapias alternativas que actúan como complemento a algún tratamiento. Hablamos de la acupuntura, la auriculoterapia, así como de los emplastes con plantas medicinales.

Avances en fisioterapia

En cuanto a los últimos avances que se van introduciendo gracias a las investigaciones al servicio de la alta competición, podemos hablar de la electrólisis percutánea. Una técnica que se ha hecho un hueco dentro de la corriente de la fisioterapia que apuesta más por las técnicas invasivas.

 En este sentido, la electrólisis es una técnica que emplea una corriente galvánica y una aguja de acupuntura que genera un cambio electroquímico, de manera que produce una molécula conocida como “la lejía orgánica”. Ésta se encarga de eliminar las células degeneradas y permite la recuperación normal del tejido.

Para esta técnica se usa EPTE, la única máquina del mercado actualmente que no produce dolor, y es que está por debajo de los límites del dolor establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS), un aparato que además posee el certificado sanitario.

Esto último, además, se puede combinar con el plasma rico en plaquetas (PRP). Otra técnica de regeneración celular que acelera el metabolismo y favorece una mayor velocidad de recuperación en músculos, tendones y articulaciones.

Para esta técnica se extrae plasma de la propia sangre del paciente, razón por la que no se produce ningún tipo de rechazo.

La combinación de estas dos técnicas ayuda a acelerar el metabolismo para que la recuperación de la lesión sea más rápida y eficaz, pero ninguna de las dos busca disminuir el dolor. Ambas son técnicas invasivas y precisan de ser usadas junto a la ecografía, ya que la misma nos ofrecerá datos objetivos sobre las lesiones y su evolución. Se trata de una herramienta que a la larga resultará imprescindible en cualquier clínica de fisioterapia.

¿Por qué es positivo el uso de la ecografía?

Porque se puede ver el estado de la estructura y qué está ocurriendo, así se puede decidir qué tratamiento aplicar. Al usar los ecógrafos para realizar técnicas invasivas, se puede observar el lugar de lesión y dónde es necesario introducir la aguja exactamente.

Por último, resulta muy importante destacar que siempre es necesario combinar todos los tratamientos mencionados con trabajo excéntrico, puesto que permite generar tejidos fuertes de nueva creación y alineación de fibras.